martes, 11 de noviembre de 2014

LA MÚSICA DEL SILENCIO

Con el permiso de George R. R. Martin y su inacabable mundo de Poniente, Patrick Rothfuss es, desde mi punto de vista, el mejor escritor actual de literatura fantástica. Donde el primero es brutal y despiadado, el segundo es elegante y lírico; mientras que con Martin devoras con ansia la historia buscando sorpresas y conclusiones parciales, con Rothfuss la paladeas despacio, deseando que nunca se acabe. Hay quien saca del primero enseñanzas políticas; del segundo la única enseñanza que se puede sacar es emocional y privada, y para mí, mucho más fiable y duradera. 

Esta es una de las razones por las que los admiradores rendidos de su mundo fantástico podemos apreciar la historia de este libro. Porque hay que admitir que en él no pasa absolutamente nada.

Auri, uno de los personajes secundarios más misteriosos y fascinantes de su trilogía, es la protagonista de estas 140 páginas en las que la seguimos a lo largo de siete días. Los siete días que le faltan para que él llegue. Los siete días en los que ella se prepara minuciosamente para su llegada, buscando tesoros en las profundidades de su mundo subterráneo, volando descalza por sus pasadizos, cruzando puertas que no quieren desvelar lo que protegen y viviendo dentro de su ser frágil, dañado y hermoso. 

Mientras retrasa y retrasa la publicación del tercer tomo de su maravillosa trilogía fantástica, Rothfuss nos engaña el hambre con una historia estática, sin acción, hecha a base de imágenes y sucesos en apariencia sin importancia. Quienes no hayan leído El nombre del viento y El temor de un hombre sabio, no entenderán absolutamente nada. Quienes los hayan leído, intuirán al personaje de Auri y se quedarán desconcertados, esperando un argumento que nunca llega. Sólo quienes hayan leído los libros y los guarden con devoción en su memoria y se desesperen con cada año que pasa sin noticias del tercero y sean capaces de amar a un personaje y de sentir conexiones emocionales con objetos que generalmente son inanimados y de leer historias extrañas, obsesivamente íntimas y desconcertantes, sólo ellos podrán apreciar de verdad el secreto, bello y dañado, de esta historia.

Patrick Rothfuss

viernes, 7 de noviembre de 2014

EL EXILIO IMPOSIBLE

El nombre de Stefan Zweig, uno de mis escritores preferidos, junto con su imagen, su obra y su pensamiento, siempre me convoca, me atrae y me enriquece. Me siento cercana a su ideología pacifista y culta, y a su sufrimiento por la época en que le tocó vivir.

Se publica ahora El exilio imposible, del profesor George Prochnik de la Universidad Hebrea de Jerusalén, una obra magnífica, excepcional, un ensayo sobre la diáspora de los millones de refugiados europeos que tuvieron que encontrar algún medio para escapar del exterminio nazi y se encontraron en situaciones extremadamente precarias, sobreviviendo en lugares como Londres, Nueva York o Brasil.

Zweig disfrutaba de una situación económica privilegiada y era de una generosidad sin límites. Ayudaba a todos los que se acercaban a él, primero en su estancia en Inglaterra, Londres, Rosemount y Bath, luego en Nueva York y New Haven. La última etapa de su exilio le llevó a Brasil junto a su segunda mujer y colaboradora, Lotte, con la que se instaló en Petrópolis, ciudad imperial a 68 kilómetros de Río de Janeiro, donde en 1942 ambos tomaron la decisión de suicidarse.

De forma transversal, el profesor Prochnik nos sitúa entre 1920 y 1940 y nos aporta datos de los que muchos no somos conscientes y que la magnitud del Holocausto ha podido desdibujar. Dos ejemplos: los nazis secuestraron a 1.600.000 niños, de los cuales solo sobrevivieron unos 100.000; y en Viena, ya en el año 1932, clientes que acudían a tiendas de propietarios judíos eran atacados con gases lacrimógenos y algunos curas católicos de las zonas rurales seguían enseñando a los feligreses que los judíos tenían cuernos y en realidad no eran humanos.

Lotte Zweig
Este libro contiene muchos datos históricos a recordar, como la travesía del barco St. Louis, que partió de Bélgica con mil refugiados rumbo a Cuba y tuvo que regresar a Amberes porque no fueron aceptados: la mayoría acabaría en campos de concentración. Los Estados Unidos, a pesar de la creencia de que recibieron a muchos exiliados, lo cierto es que aceptaron a muy pocos, los requisitos eran innumerables y la mayoría de los que entraban lo conseguía gracias a su buena situación económica, como el caso de Zweig, o porque tenía contactos. 

El retrato psicológico y humano de Zweig, junto con datos hasta ahora inéditos sobre su familia y su infancia, nos completan la visión que nos dio el propio autor en su espléndida obra El mundo de ayer, memorias de un europeo, que también os recomiendo vivamente. Una lección de historia y humanidad para no ser olvidada.

(Recomendado por Isabel)

lunes, 3 de noviembre de 2014

LIMBO

Manuela Paris ha estado a punto de morir. Su familia le dice que ha renacido, que despertarse del coma después de aquel horrible atentado y volver a moverse y hasta caminar, con decenas de huesos hechos papilla, es un verdadero milagro.
Pero Manuela Paris no ha renacido. Todavía no. Su cuerpo ha despertado y duele, duele con la rabia de la vida, pero ella aún sigue en Afganistán, en su pasado. Allí vuelve todas las noches, cuando grita en sueños y despierta a su madre y a su hermana, que la miran preocupadas en el desayuno, sin atreverse a decirle nada. Allí vuelve cada vez que se mira en el espejo, el cuerpo esbelto y artificialmente blanco, y ve su pierna derecha surcada por una larga cicatriz roja, llamativa y ominosa como una inscripción ensangrentada.
Manuela Paris vive en un tiempo detenido que no pertenece ni al presente ni al futuro, vive en una perpetua sensación de pérdida y de culpa: era su oficial, estaban bajo mi mando, era mi responsabilidad, tendría que haberles sacado de allí, era mi deber protegerlos, eran mis soldados, mis amigos, mis hermanos, y ahora están muertos. Y yo viva. 

Su familia y sus superiores le dicen que descanse, que se reponga y que vuelva a su vida, a la seguridad del entorno familiar y de la ciudad costera de su infancia y juventud. Pero su mente no controla sus deseos y no puede evitar regresar a aquella tierra árida y hostil, a las tormentas de arena, al calor infernal y al frío insoportable, a la continua desconfianza de los habitantes, ese niño que nos sonríe al borde de la carretera, ¿acaba de camuflar una mina?
Piensa en la intimidad, en la confianza absoluta y desarmada que tuvo con los soldados de su pelotón, con aquellos tres que murieron delante de ella sin que nadie pudiera preverlo, y las oleadas de recuerdos la rompen. Su muerte es la herida que nunca se cierra, los flashes invasivos ante los que su mente se desconecta para protegerse.
Un día, de compras con su hermana, al probarse un vestido rojo para Nochevieja, de repente piensa en el soldado Zandonà, con sus pecas y su rostro de chiquillo, en el momento en que le confesó que había soñado con ella, pero no con su superior, al que debía obediencia, sino con la mujer que se ocultaba bajo el uniforme. Y ella le reprendió y le censuró, le amenazó con un castigo por falta de respeto, pero al girarse, sonrió. Y piensa en él, en el chiquillo tímido que tocaba la guitarra y quería salir de allí cuanto antes para volver con su novia, se mira en el probador ese extraño vestido rojo sobre su cuerpo y ve la sangre de Zandonà derramándose sobre ella mientras dice: ¿me he hecho daño, Manuela? ¿Manuela? ¿Me he hecho daño? Su cerebro dice basta, bloquea el recuerdo y se desmaya. 

En su presente lacerado y fragmentado por las pesadillas, los desmayos y su voluntad de recuperación que se debate entre dos mundos, Afganistán se le presenta como el miedo de morir a cuatro mil quinientos kilómetros de su casa, en la aridez del desierto. Pero cuanto más miedo tenía, más se le clavaba la belleza cruel de sus paisajes, cuanto más la rechazaban sus habitantes, por ser mujer y además militar y además oficial con hombres a sus órdenes, más empezaba ella a amar ese país desnudo y esencial, agresivo y hospitalario hasta extremos delirantes. 

Una noche, asomada al balcón de su casa, con su hermana, ve a un hombre en la terraza del hotel de enfrente. Solo. Es raro, el hotel está vacío y por estas fechas suele cerrar ante la ausencia de turistas. El hombre no se mueve. Mira el mar. Como una estatua. Tan sólo el parpadeo lento de la brasa de su cigarrillo en la oscuridad le dice que ese hombre respira, que ese hombre quizá esté esperando algo, ocultándose de alguien, protegiéndose de su pasado. Quizá esté inmerso en una burbuja, en el limbo, como ella. 
Ambos saben que contar un secreto puede convertirse en una carga, una promesa o una exigencia de compromiso para quien lo recibe. No sólo en un regalo o una muestra de confianza. 
Él piensa en unos versos de Dante, de la Divina Comedia: "semo perduti [...] (noi) che sanza speme vivemo in disio". Y espera algún día poder encontrar una esperanza para su deseo y así dejar de flotar a la deriva, solo, perdido.

Quizá ninguno de los dos pueda salvarse, ni logren convertirse en un hogar para el otro. Pero es posible que puedan intentar recomponerse, salir de su limbo particular con cuidado, con cautela y, juntos, por fin, ser algo. 

martes, 28 de octubre de 2014

MADAMA BUTTERFLY

Butterfly es una mariposa delicada y perfecta. 
Y tiene miedo, pero confía en ese teniente de la marina estadounidense que la mira desde lejos con deseo. 
Le seguiría al fin del mundo. A otra religión, otro amor, al continente del dolor, si hiciera falta. 

Y lo hace. 
Repudiada por todos, se casa con Pinkerton, sella una unión que ella considera eterna, y él, un mero pasatiempo. 
Cuando él se va, ella le espera. Vive su pena con honor, y cuida de su hijo. 
Y espera. 
Y espera. 
Sin saber que su fidelidad es inútil porque cuando su marido regrese, lo hará del brazo de una nueva mujer, su esposa americana. 


Ópera romántica, exótica, feminista y sobre todo, trágica, Madama Butterfly se convierte en un personaje de cuento de la mano de Benjamin Lacombe. 



viernes, 24 de octubre de 2014

LOS PASOS QUE NOS SEPARAN

Los pasos que nos separan es una historia sutil y sencilla que nos habla de la culpa, de los errores, del poder del perdón y de reconstrucción. Y también de unas vidas marcadas por situaciones familiares complejas, como en el caso del protagonista, Salvador Frei, un escultor catalán con quien compartimos su trayectoria en los años 20 cuando con veinte años huye de su situación familiar marchando a Italia para trabajar con un maestro escultor.

En Trieste, en aquella época ciudad con sentimientos austriacos italianizada a golpe de decreto, encontrará al amor de su vida, Edita, una mujer eslovena, casada, con un bebé, algo mayor que él. La novela se desenvuelve en dos épocas diferenciadas, una en los años veinte y la otra a finales de los años 70 en España, donde la protagonista inicial es Marina, una joven estudiante de Bilbao que estudia en Barcelona y de forma irreflexiva, como fue la tónica en ciertos ambientes de aquella época, vive unas vacaciones en Menorca de las que volverá embarazada.

Indefensión, angustia y miedo llevan a Marina a buscar un trabajo que le permita financiarse un viaje a Londres para resolver la situación. El tema del embarazo aparece a lo largo de estas páginas en diferentes situaciones: Rosina, la muchacha ignorante y seductora que de forma inconsciente será una víctima, Eulalia, la mujer que cuida de Salvador y cuidó de Edita, y Marina, que quizá pueda encontrar una solución para el futuro de su bebé. 

En esta segunda etapa de los años 70, Salvador Frei tiene casi ochenta años, se ha quedado viudo y su trayectoria le ha llevado a una madurez positiva que hace posible que una relación profesional con Marina, a la que contrata para acompañarle en un viaje por los lugares de su juventud, Trieste, Zagreb y Liubliana, se convierta en una amistad cómplice que pueda redimirlos a los dos. Esta historia nos deja un sabor de esperanza y solidaridad, dos ingredientes que hacen de la vida un lugar habitable.

(Recomendado por Isabel)

martes, 21 de octubre de 2014

28 DÍAS

Vaya, por fin un libro serio de Safier. Es lo primero que pensé al ver de qué trataba esta novela. Otros, sus fans verdaderos, verán a la chica de mirada intensa de la portada, leerán las palabras Gueto de Varsovia en el resumen de la contra, y huirán espantados al no encontrarse con las tribulaciones de una vaca teutona, familias que se convierten en monstruos de Halloween, viajes en el tiempo al cuerpo de Shakespeare, mujeres que se enamoran de Jesús vivito y resucitado, malas conductas que se redimen pasando por todos los estadios evolutivos del mundo animal, desde una hormiga explotada a un gato ligón llamado Casanova. 

David Safier ha dado un giro radical en su carrera literaria: ha dejado los temas ingeniosos y vagamente ridículos y se ha metido nada más y nada menos que en uno de los hechos históricos más épicos (y tristes) de la resistencia contra los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Y debo admitirlo, lo ha hecho estupendamente. 

28 días duró el levantamiento del gueto de Varsovia. 28 días durante los cuales algunos judíos, en su mayor parte muy jóvenes, dieron un puñetazo en la mesa y demostraron al mundo que no iban a seguir dejándose llevar a los trenes como ovejas al matadero. Porque ya sabían lo que les esperaba, ya sabían lo que significaban las palabras reasentamiento y campos de trabajo. Ya sabían lo que significaba la palabra Auschwitz

Durante 28 días los nazis reprimieron, con una eficacia debilitada por la inmensa sorpresa de ver cómo esos Untermenschen eran capaces de organizarse y devolver los golpes, la ira de los judíos. Chicos y chicas de veintitantos años, muchos adolescentes, con armas antiguas y con munición escasa pasada de contrabando desde el lado polaco de la ciudad, resistieron durante 28 días y obligaron a los nazis a demoler y quemar, casa por casa, la gran mayoría de la superficie del gueto.

Judíos capturados durante el levantamiento del gueto

La historia está contada en primera persona por Mira, una chica de dieciséis años, que sobrevive como puede dedicándose al contrabando de alimentos. Su prioridad es dar de comer a su madre y a su hermana, que dependen de ella. Pero un día, cuando está a punto de ser arrestada por judía en el lado polaco, un chico de su edad, decidido y magnético, se hace pasar por su novio, la besa en medio de la calle, y le salva la vida. A partir de ese momento nada será lo mismo para Mira: tendrá que esconderse de las deportaciones, confiar de nuevo en su hermano policía, y decidir qué clase de persona quiere ser para sobrevivir cuando la situación la lleve al límite del sufrimiento. 

Es una novela escrita con un ritmo eléctrico, que describe lugares y situaciones familiares para cualquiera que haya visto películas como El pianista del gueto de Varsovia, sin ahorrar crueldades y comportamientos extremos, y que insiste en una cuestión fundamental: hasta dónde somos capaces de llegar con nuestras acciones con tal de sobrevivir. 

sábado, 11 de octubre de 2014

EL UMBRAL DE LA ETERNIDAD

Este es un nuevo best-seller de Ken Follett, sin lugar a dudas, ¡y qué bien me lo he pasado leyendo sus 1152 páginas! Una historia sencilla, sin lirismos, que me ha atrapado desde la primera línea con esa recreación histórica que abarca desde 1961 hasta el 1989, desde el momento en que se completa el muro de Berlín hasta cuando acaba derribado, con unas escenas emotivas que me han emocionado profundamente.

En unas declaraciones recientes, Follett comentaba que parte de su éxito se debe a la labor de su mujer, que dispone de veinticinco colaboradores, documentalistas e historiadores que le facilitan la documentación que le permite luego construir historias con una gran base real. Imposible de otro modo acercarse como lo hace a la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos en defensa de la comunidad negra, perfilando personajes emblemáticos como los hermanos Kennedy y Martin Luther King.

Es escalofriante el ambiente que se respira en Moscú y en la Alemania del Este durante la época más dura de la Guerra Fría, con Kruchov en el poder y la Stasi, una de las más negras lacras del comunismo, espiando la vida de millones de alemanes. Y también la perversión y la falta de escrúpulos en los gobiernos de Estados Unidos respecto a sus relaciones con los países de Latinoamérica.

Esta tercera parte de la trilogía The Century pone punto final a una recreación apasionante del siglo XX, que posiblemente nos aporte más información a través de los matices de sus protagonistas que muchos libros de historia. El ambiente, las pasiones humanas, los conflictos generacionales, la lucha por los derechos de los más débiles están reflejados en muchos momentos con destellos de una gran veracidad e inteligencia.

(Recomendado por Isabel)


sábado, 27 de septiembre de 2014

EL DEBER

Novela antidictadura, novela moralista, novela de suspense, novela de ideas, novela psicológica, El deber puede ser muchas novelas a la vez. Ludwig Winder la escribió en 1943, desde el exilio, y el lenguaje austero y calmado del relato no hace sino acentuar la apasionada defensa del compromiso político frente a la barbarie. 

El protagonista, Josef Rada, es un burócrata cincuentón, eficaz, humilde y sin ambiciones, cuyo único interés es hacer bien su trabajo y cuidar de su familia. Se dedica a establecer los horarios de los trenes en todo el país para regular de la manera más eficaz los traslados militares alemanes. Baja la cabeza ante los desfiles nazis, procura no llamar la atención, nunca habla de política ni de resistencia y controla su miedo intentando pasar totalmente desapercibido. El instinto de proteger a su familia es mucho más fuerte que el instinto de rebelarse contra los atropellos. Si tuviera que elegir entre la vida de su hijo Edmund y la libertad del pueblo checo, probablemente elegiría la primera, siendo la segunda un concepto ajeno a su comprensión del mundo. Josef Rada no tiene madera de héroe, simplemente es un padre de familia deseoso de darle un buen futuro a su hijo. 

Un día de finales de 1939, después de repetidas protestas estudiantiles en Praga, tropas de las SS ocupan y clausuran todas las universidades, matando a decenas de universitarios y enviando a miles a campos de concentración. Ese día, Edmund no vuelve a casa. Ni al siguiente. Y es en ese momento cuando la vida de Rada se tambalea, cuando el deber que había gobernado su vida, el deber de velar por el bienestar de su familia y desempeñar escrupulosamente su profesión, empieza a resquebrajarse. Su hijo había luchado por una justicia en la que creía, no sólo para él, sino para todos los checos. Su hijo había protestado contra la ocupación alemana y había reclamado su derecho a seguir estudiando medicina y poder aspirar a ejercer su futura profesión en un mundo libre. Y ahora, un nuevo deber más duro se abría paso en el interior de Rada, desplazando su anterior deber de manera tenaz e implacable.
No podía seguir contemplando cómo otros se sacrificaban mientras él, por consideración a su hijo, rehuía cualquier sacrificio. Edmund no quería esa consideración, la despreciaba. Era despreciable si estaba muerto; y también era despreciable si estaba vivo. Los ejecutados cuyos nombres leía Rada cada día en el periódico se lo decían a gritos. Se lo decían con la voz de Edmund. Todos ellos eran Edmund.
Ya no podía proteger a su hijo. Estuviera vivo o muerto, su prudencia no podía salvar ya a nadie. Pero en su trabajo tenía acceso a una información que, en las manos adecuadas, podía, si no cambiar el curso de la guerra, sí causar daños considerables en la maquinaria bélica alemana. 

Ludwig Winder

El deber trata de la transformación interior de un personaje ante una situación límite. Trata de las cosas que podemos tolerar y del momento en que uno decide trazar una línea para decidir cuánta brutalidad puede seguir soportando. Josef Rada es un burócrata gris, anodino y extremadamente meticuloso y obstinado en su trabajo. Y esa meticulosidad y obstinación se convertirán en un arma peligrosísima una vez decida hacer caso a su indignación y la ponga al servicio de una causa colectiva. Liberado del miedo a poner en peligro la vida de su hijo, Rada sentirá que la resistencia activa contra los nazis se ha convertido en una forma de resucitar de entre los muertos, su nueva razón de ser, lo que da sentido a la amargura y al vacío. Impregnado de su nuevo deber, sentirá que su vida, aunque más expuesta a la muerte que la de un soldado en primera línea, se ha vuelto más segura, porque habiendo escapado al peligro de no reconocer su propósito, ya nada terrible o inesperado puede sucederle. 


miércoles, 24 de septiembre de 2014

12 POEMAS DE FEDERICO GARCÍA LORCA

Kalandraka nos vuelve a deslumbrar con una exquisita edición maravillosamente ilustrada por Gabriel Pacheco que incluye doce poemas de Federico García Lorca: Canción tonta, El lagarto está llorando, Cancioncilla sevillana, Mariposa, La Tarara, Vals en las ramas, Los reyes de la baraja, Escuela, El niño mudo, Caracola, Paisaje y Despedida.

Estas poéticas páginas tan mágicas por el texto y también por las ilustraciones evocaron en mí la urgente necesidad de poder compartirlas con niños de cualquier edad, para intentar que fueran semillas que pudieran propiciar el brote del gusto por la poesía, tan poco desarrollado en estos días.

En palabras de Gabriel Pacheco, "las palabras de Lorca parece que provienen de lugares que no tienen un lugar, que son una hermosa elegía de la imposibilidad". Es la música de su poesía la que nos seduce, el misterio que se esconde, como en Los reyes de la baraja, donde dice: 

Si tu madre quiere un rey,
la baraja tiene cuatro:
rey de oros, rey de copas,
rey de espadas, rey de bastos.

Corre que te pillo,
corre que te agarro
mira que te lleno
la cara de barro.

Del olivo me retiro,
del esparto yo me aparto,
del sarmiento me arrepiento
de haberte querido tanto. 

Y aprovecho para recordar otro texto poético publicado por la misma editorial hace dos años, en este caso prosa poética, un pequeño libro de aventuras llamado EL PASTOR DE NUBES, de Pedro Villar e ilustrado por Miguel Ángel Díez, absolutamente recomendable para estos días de inicio de curso, que nos acerca a la buena  literatura.



(Recomendado por Isabel)

domingo, 21 de septiembre de 2014

NAUFRAGIOS Y RESCATES

La gente me suele hablar de embarazos, de partos, me pregunta cómo ha ido, qué tal ha salido el niño (o la niña), me dan la enhorabuena con sus palmaditas en la espalda y me felicitan por verme, un año más, en tan buena forma. Ya se sabe: sin estrías, sin ojeras, sin cambios de humor, sin depresión postparto. 
Me hace gracia. Sonrío ante la creatividad de las metáforas. 
Y es que publicar un segundo libro es como tener un segundo hijo, pero sin la responsabilidad de educarlo. Ahí está, solito, defendiéndose como puede o como le dejan, en la jungla interminable de libros publicados. 

Es una alegría, qué duda cabe, un pequeño orgullo y una mínima responsabilidad. Al fin y al cabo, una vez lanzado al mundo, este libro, como cualquiera, tiene que defenderse solo. 
Pero si tuviera que decir algo sobre él, si tuviera que explicar la importancia que tiene para mí, resaltaría tres cosas: es un libro sobre la pérdida, pero me hace feliz pensar que al menos una de las personas retratadas en él permanece en mi mundo de una manera rabiosamente activa; se lo he dedicado explícitamente a mi madre porque sin ella yo no escribiría y porque emocionalmente este libro es casi más suyo que mío; y por último, he aprendido que se puede contar una historia más o menos coherente de principio a fin juntando las piezas de puzles que pertenecen a distintas vidas, porque casi todo lo que sentimos, de una manera u otra, nos lleva en una misma dirección.

Gracias a los que leéis esto, ya sea por hábito o por casualidad, y a los que me mostráis diariamente vuestro apoyo con vuestra curiosidad por lo que hago. Al igual que sin labios no habría besos, sin lectores nadie escribiría. 

Os dejo con el principio del libro (y la explicación del contenido). 


Cuando una historia de amor se acaba, 
generalmente la ruptura la divide 
en un antes y un después.
Enamoramiento, expectativas y crisis por un lado, 
decepción, dolor y duelo por el otro.

Sin embargo, a veces, entre el antes y el después
uno permanece en un tiempo detenido,
un ahora tenso y estupefacto 
que parece prolongarse hasta el infinito.
Es el instante moribundo de la pena
en el que el corazón sigue latiendo
pero las horas no pasan,
la vida se aleja de la realidad,
el tiempo se fracciona en parcelas cada vez más pequeñas
y las noches se llenan de preguntas sin respuesta.
El ahora es un grito en el estómago,
una boca abierta a un miedo atávico y paralizante,
la hora violeta de las tragedias cotidianas
que devastan nuestro cuerpo sin descanso,
como la onda expansiva de una bomba íntima
que una y otra vez no dejara de explotar.

Al final siempre se emerge del ahora, 
es un infinito tramposo 
que abruptamente termina
en la curva más inesperada,
en un fuego que te rescata,
en el reencuentro con una amistad perdida.

Este libro cuenta el antes y el ahora,
los naufragios y los rescates 
de una vida que se resiste
a dejarse llevar por la deriva.

Y cuando por fin llega el después,
se encuentra con una hoja en blanco,
con la sonrisa feliz y anhelante
que florece tras la última palabra.



jueves, 28 de agosto de 2014

LAS TRES BODAS DE MANOLITA


Este es un nuevo libro de Almudena Grandes escrito en estado de gracia. El título lleva a confusión porque lo que una se imagina realmente no es, dos de las bodas son ficticias y además todas con el mismo hombre. Son tantas las historias reales que nos describe y tan interesantes para conocer lo que fue la posguerra española que la del capellán de la cárcel de Porlier que "casaba" a cinco presos diarios a cambio de 2.000 pesetas, diez kilos de pasteles y diez cartones de tabaco para revender en el mercado negro es solo una anécdota.

Un papel destacado le ha otorgado al tristemente famoso comisario Roberto Conesa, uno de los más crueles torturadores de las cárceles franquistas, traidor a sus compañeros de juventud. Cambió su trayectoria inicial como militante antifascista en el mismo momento en que entraron las tropas de Franco en Madrid, evitando que le torturaran y contribuyendo con delaciones que ocasionaron multitud de fusilamientos a jóvenes muchachas, casi niñas. Durante la transición, el ministro Rodolfo Martín Villa le concedió la Medalla de Oro al Mérito Policial, para mayor vergüenza.

Otro personaje de gran intensidad es Isabel Perales, una mujer real que todavía vive y que contó a Almudena su paso por la Residencia Zabalbide de Bilbao, donde "recogían" a las hijas de las presas políticas y las mantenían trabajando como esclavas, lavando con sosa cáustica porque era más barato que el jabón y destrozando su salud.

Una gran aportación a la memoria histórica que algunos pretenden ignorar y sobre todo ocultar. Necesario no olvidar para conocer de dónde venimos.

(Recomendado por Isabel).

lunes, 25 de agosto de 2014

LO QUE NO TIENE NOMBRE

La experiencia de una madre colombiana ante el suicidio de su hijo que sufría esquizofrenia nos introduce en el mundo del dolor situándonos en un plano de conciencia ante el sufrimiento y sus causas. Piedad Bonnett, profesora de la Universidad de Los Andes, tiene siete libros de poemas publicados, varias novelas y obras de teatro y muchos premios en su haber. Este es un testimonio que le brota de sus entrañas y lo convierte en buenísima literatura.

Con este texto ha querido mantener viva la memoria de su hijo Daniel, ha tratado de darle sentido a su pena, a la vida y a la muerte y sobre todo explicar todo el proceso que se desencadena al inicio de una enfermedad tan traicionera como la esquizofrenia, sus síntomas y las consecuencias que se derivan en la vida cotidiana de su familia hasta el punto de llegar al suicidio. Un relato que se agarra a nuestras vísceras y nos obliga a reflexionar, a replantearnos qué sentido pueden tener las cosas trascendentes que nos rodean.

(Recomendado por Isabel)

miércoles, 20 de agosto de 2014

CUARENTA Y TRES MANERAS DE SOLTARSE EL PELO

Me gustan los libros que se me agarran a los dedos. La mayoría no hace eso. La mayoría se deja tocar, abrir, explorar con parsimonia y quizá hasta acariciar de vez en cuando. Pasivamente. La mayoría son acompañantes sin exigencias y complacientes. Pero hay algunos que me quieren para ellos solitos, aquí y ahora. Son libros furiosos, incendiarios, apasionadamente extremos, libros que no se despegan de mi emoción aunque los meta en una caja fuerte y olvide la combinación, me persiguen, se cuelan en mis escalofríos y en mis mejores sonrisas y sus palabras no paran de cambiar volublemente la gramática de mis impulsos. Son libros que se extienden por el vacío de las tardes de verano llenando todo el espacio de ternura, asombro, tristeza, rabia, erotismo, euforia, exaltación, llenando las horas de todo eso que uno no puede de ninguna forma guardarse para sí mismo, libros que leo al borde de mi taburete siempre a punto de desbordarme, tomando notas, sacando una foto tras otra para mandarle a alguien un párrafo concreto que lleva su nombre, libros osados y jubilosos como esos secretos tan bonitos que nos morimos de ganas de contar a todo el mundo y de escribir con letras gigantes de colores en pancartas y colgarlas de la ventana. 
Me gustan esos libros. Son una especie aparte, hay pocos, muy pocos así. Y quizá sea lo mejor, porque ocupan tanto espacio en mi interior que si fueran multitud terminarían por desalojarme de mí mismo. 
Este libro es uno de ellos. 


sábado, 16 de agosto de 2014

LA INVENCIÓN DEL PASADO

El pasado no existe. No es comprobable científicamente, no se puede demostrar. Conocemos los hechos del pasado a través de versiones interesadas, manipuladas o inventadas. Los historiadores no estudian el pasado, porque el pasado como tal no existe ni es posible experimentarlo directamente, lo más que pueden aspirar es a estudiar los vestigios del pasado. Y los vestigios siempre son insuficientes.

Este libro ha revolucionado toda mi forma de entender la historia y de leer los ensayos históricos. A partir de ahora, cuando haga la típica distinción entre ensayo histórico y novela histórica, diré: qué prefieren, ¿un libro de historia muy novelado o sólo un poco novelado? Porque el rigor documental y la veracidad histórica son poco menos que quimeras, interpretaciones de los hechos que se basan a su vez en interpretaciones de interpretaciones.

Por ejemplo, ¿cómo podemos estar seguros de que la batalla de Covadonga tuvo lugar en Covadonga? ¿O de que siquiera hubiera tal batalla? ¿O de que incluso se produjera una invasión musulmana en el año 711, como repiten todos los manuales de historia desde hace siglos en España? Este detalle tan trascendente para la historia europea no aparece en ningún documento que se haya conservado de la misma época, ni siquiera del mismo siglo. Hasta más de cien años después no se empieza a nombrar dicha invasión, y habrá que esperar varios siglos más para fijar sus detalles más importantes. Por supuesto, sabemos con seguridad que a finales del siglo VII la península estaba dominada por un reino visigodo y que aproximadamente un siglo más tarde se había transformado en un estado musulmán. Sin embargo, no tenemos ninguna certeza acerca de cómo se llegó de una situación a la otra. Pero esa laguna era inaceptable para los reinos cristianos del siglo X. Necesitaban un pasado glorioso sobre el que fundamentar su identidad. Y como no recordaban los detalles o estos eran poco heroicos para glorificar sus orígenes, se lo inventaron.

Algo parecido sucede con el famoso asedio romano de la ciudad de Numancia y el suicidio masivo de su población que prefiere la muerte antes que rendirse al yugo del invasor. No existe ninguna evidencia arqueológica de ningún asedio ni de ningún suicidio colectivo en los estratos del yacimiento de Numancia. Y el historiador romano Polibio, la fuente sobre la que se ha construido el mito, ni siquiera estuvo allí. En realidad, independientemente de lo que ocurriera, lo más interesante es contrastar otros asedios y otros suicidios colectivos en la historia romana ocurridos en Hispania (Sagunto, Medulio en Gallaecia, Estepona, Contrebia) y fuera de la península (Masada, en Palestina, Thala en el norte de África). Todos cortados por el mismo patrón. ¿Cómo se explica? Por las fuentes. Quienes nos cuentan estas historias son historiadores romanos entre el siglo I a. C. y el II d. C. que se leen entre ellos. Y nos muestran, a través de lo que muy probablemente nunca sucedió, cómo se veían a sí mismos y a los demás. Por una parte, los escritores romanos quieren dejar claro que los enemigos de Roma son formidables, de modo que las victorias sobre ellos son aún más valiosas; por otra, informan a sus lectores de que el valor de los bárbaros es irracional y desordenado, digno de admiración pero tranquilizadoramente suicida. Eso es todo.

Miguel-Anxo Murado

Los historiadores son escritores. Relatan la historia desde un punto de vista literario, utilizando recursos que puedan encajar con sus propios prejuicios y expectativas y con los prejuicios y expectativas de su público. Relatar la historia es transformarla en algo previsible, introducir la interpretación de los hechos en unos moldes preestablecidos que la hagan comprensible. Pero la historia nunca es previsible, nunca sigue un patrón lógico. La lógica se la damos a posteriori para poder comprenderla mejor. Un ejemplo muy claro es la idea de la reconquista. Hoy en día estudiamos que fue un proceso que duró ocho siglos. Ocho siglos. Ningún proceso puede tener una lógica histórica de esa magnitud. Y huelga decir que la palabra reconquista no se utilizó nunca en su período, fue una denominación posterior para agrupar la evolución política de la geografía de la península en un relato comprensible. 

Por eso algunos errores del pasado nos parecen tan tontos, tan evitables. ¿Cómo no se dieron cuenta? ¿Cómo no aprendió Hitler de Napoléon en su campaña rusa? La historia, contrariamente a lo que se dice habitualmente, no nos enseña gran cosa. Pensar que siempre se repite, que todos vivimos en ciclos permanentes es una ingenuidad parecida a creer en la veracidad de la batalla de Covadonga o en el valor suicida de los numantinos. Los hombres que nos transmiten la historia basan sus relatos en el escepticismo y en la imaginación. Algo parecido pasa con la historia privada de las personas. Todos nos pasamos la vida modificando de manera más o menos inconsciente nuestros recuerdos para que se adapten a nuestras necesidades psicológicas, a la imagen que tenemos de nosotros mismos y de los demás. El escritor Sergio del Molino hizo un comentario que me encanta sobre esta cuestión: cuando las cosas van bien, los matrimonios cuentan la misma versión de las cosas que les pasan. Cuando van mal, cada uno cuenta una historia distinta basada en los mismos hechos. Al final, la historia es una forma erudita y colectiva de la actividad diaria de manipular recuerdos. 

Los historiadores son escritores de relatos más o menos ficticios, y además, utilizan la versión de la historia que cuentan para tratar de imponer su ideología. La historia es un combate entre narrativas en conflicto en el que gana la que cuenta con más poder para imponerse. Sirvan como ejemplos el ensalzamiento de la grandiosa arquitectura visigoda (inexistente) por parte de los arqueólogos franquistas para mayor gloria de España o bien la publicación del gigantesco Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia, subvencionado con fondos públicos, cuya publicación en 2011 desató un escándalo internacional, tanto por la pésima calidad de muchas de las voces como por su intento evidente de reescribir la historia de España reivindicando y normalizando en lo posible el franquismo. 

Este libro no pretende negar los hechos históricos sino demostrar que, en realidad, la inmensa mayoría son indemostrables y que lo que consideramos generalmente como verdades históricas son puras invenciones. 

domingo, 10 de agosto de 2014

LAS CUATRO ESTACIONES DE ATENAS

Grecia ha cambiado. En los últimos seis años, Atenas ha sido el escenario de una violencia que no se vivía desde los años setenta. Manifestaciones insistentes y multitudinarias en la plaza Syntagma que terminan invariablemente con gases lacrimógenos, cargas policiales y decenas de heridos; ataques a inmigrantes cometidos por simpatizantes neonazis de Aurora Dorada, y quizá la mayor violencia de todas: los recortes exigidos por la Troika para salvar al país, que han sumido en la pobreza a una cuarta parte de la población griega. 

La pobreza se nota en las calles. Se ve en las colas crecientes de la beneficencia, se respira en el humo tóxico que envuelve la ciudad de Salónica en invierno, donde ha cerrado una de cada tres tiendas y las chimeneas han dejado de ser un capricho decorativo en las casas de clase media para, a falta de dinero para el gas o la electricidad, tratar de calentar los hogares como hace medio siglo. Con el cierre abrupto de la televisión pública en junio de 2013, como un efecto más de los recortes, la categoría de lo inimaginable ha dejado de existir para los griegos, que ven cómo la deriva autoritaria de su gobierno coincide con la tendencia europea y es respaldada por quienes apuestan por la austeridad a costa de cualquier sacrificio. Con esta austeridad por bandera, tratan de vender a los griegos una idea de desarrollo basada en la opresión, la tristeza y la sumisión, y lo más terrible es que puede que lo estén consiguiendo. En los dos últimos años las protestas han decaído, pero no porque la situación haya mejorado, como dice el gobierno, sino porque la gente se está acostumbrando a una nueva forma de vivir. Vivir con menos. Vivir sufriendo. Sobrevivir. Es una victoria del capitalismo neoliberal y una derrota de una sociedad que baja la cabeza porque la ilusión se está perdiendo.

Este libro habla de política, de cómo lo inadmisible se convierte en lo cotidiano, de la debacle económica y social de un país aplastado por los recortes europeos, un país que está pasando de la furia generada por la esperanza a la desidia que trae la falta de resultados. Pero sobre todo habla de su gente, cuentas las historias que se esconden detrás de la Historia con mayúscula que algún día aprenderemos en los libros. Esta Historia se resumirá probablemente en dos líneas: desde 2008 Grecia vivió una larga recesión que sumió en la pobreza a una cuarta parte de su población.


Para entender cómo ha podido desmoronarse un país de esta manera, Mariangela Paona nos cuenta pequeñas historias individuales de personas que han vivido y sufrido esta crisis directamente. En estas páginas hay modelos de máscaras antigás que lucen en los escaparates de las tiendas del centro de Atenas, colas de beneficencia sólo para griegos organizadas por Aurora Dorada y la olla de treinta litros que el parado Constas pasea por la ciudad para repartir comida a todo el mundo, médicos que cobran sobornos para atender a pacientes y médicos que montan ambulatorios improvisados para atender a inmigrantes sin papeles y a griegos sin seguro sanitario, neonazis que amenazan y asesinan y todos los griegos que se enfrentan a ellos. 

Después de perderse en la maraña de artículos y libros sobre la crisis griega, leer Las cuatro estaciones de Atenas es encontrar los hilos que unen toda la información para poder ver con la perspectiva necesaria un cuadro más coherente del terrible saqueo financiero que ha sufrido Grecia y de las consecuencias directas para su población. 

jueves, 7 de agosto de 2014

LOS HIJOS

Desde la época en que nació la mafia siciliana para defender al pueblo de los abusos y arbitrariedades que cometían los soldados al servicio de la corona española, hace ya siete siglos, hasta las sastrerías de París y de Ocean City en Estados Unidos donde demostraron su buen hacer dos antepasados del autor, Antonio y Joseph a principios del siglo XX, Talese demuestra en este libro su gran categoría de periodista con su mirada sobre las historias de los millones de emigrantes italianos que se vieron obligados a cruzar el Atlántico en busca de otra vida más digna, con menos miseria, y su retrato brillante de un país y una época como si fuera una novela.


Las trincheras de la Primera Guerra Mundial y la primera fábrica de ese veneno llamado amianto cuyos efectos devastadores para la salud eran aún desconocidos, son un hilo conductor que nos lleva a la Segunda Guerra Mundial. La colaboración de los mafiosos para conseguir la derrota italiana en algunas batallas decisivas es realmente asombrosa y personajes como Garibaldi, Mussolini, Joe Di Maggio, Lucky Luciano o Sinatra se mezclan con la historia de varias generaciones de antepasados del autor.

Lazos de sangre, desencuentros, miserias materiales y morales, tensiones políticas y vínculos con un pasado que se desvanece y un futuro lleno de promesas. 

Una lección de historia amena que nos da las claves de tantos enigmas sobre la historia de Italia. Necesaria.

lunes, 4 de agosto de 2014

EL LIBRO DE MI DESTINO


¡Cuántos libros como éste necesitamos para conseguir interiorizar el gran problema de la igualdad entre hombres y mujeres!

Parecería que en algunos países hemos avanzado mucho pero, aunque es cierto, también lo es que nos queda mucho camino por recorrer.
En esta historia está retratado un país, Irán, de donde procede la autora, (podría ser otro cualquiera donde se apliquen con rigor las normas y costumbres islámicas), aunque no sólo en los países islámicos las mujeres son discriminadas y maltratadas hasta la saciedad. En América Latina, y especialmente en Centroamérica, el número de violaciones y feminicidios es abrumador y el acceso a la enseñanza de las mujeres es interceptado desde la niñez, en aras del cuidado de la familia. 

La protagonista inicia la historia cuando es una adolescente y, camino del instituto, se cruza con la mirada de Said, un ayudante de farmacia con el que apenas intercambia miradas y algunas breves palabras, suficiente para que sus hermanos se ensañen con ella hasta la crueldad más extrema. Dice ella que "quien te ama te puede matar" y es una expresión literal, por culpa del fanatismo que procede en buena parte de la ignorancia, esa que por todos los medios ella intenta eliminar de su vida estudiando a pesar de las dificultades que el destino le pone en su camino.

Desde los años 70, tiempos del Sha, la revolución y la guerra que se llevan a marido e hijos van trazando el camino de una muchacha a la que su familia obliga a casarse con 16 años y debe cargar con la responsabilidad de criar a sus hijos sola, mantener a su familia con su trabajo y soportar la ejecución del marido y el exilio de sus hijos.

Saniee es socióloga y publicó encuestas diversas que nadie leía, lo que la impulsó a escribir esta novela que fue un bestseller en su país hasta que el anterior presidente Ahmadineyad lo prohibió. Un dato inquietante es que un 70% de las mujeres viudas reconocen que no se volverían a casar en contra de la opinión de sus hijos y estos, aún hoy día, no aceptan el derecho tan evidente de rehacer su vida. Los hombres sí pueden pero las mujeres no.

Un dato que anima a pensar que en el futuro, ojalá cercano, las cosas puedan cambiar es que hoy el 67% de los estudiantes universitarios son mujeres. La educación debería ser la llave que cierre la puerta a tanta injusticia pero el precio que llevamos pagando tantos años es excesivamente elevado.

jueves, 31 de julio de 2014

Gaza grita. Recordando LA LIMPIEZA ÉTNICA DE PALESTINA

Estos días en los que nos levantamos, desayunamos, nos vamos a trabajar, somos amables, comemos, cerramos los ojos, volvemos a trabajar, volvemos a ser amables, quedamos con amigos y hasta nos olvidamos en brazos de algún amor aproximado, Gaza no deja de gritar. Da igual lo que hagamos, las bombas caen, matan y hacen sangrar otra vez, otra vez después de tantísimas veces, a un pueblo que no tiene forma de defenderse ni lugar seguro al que acudir para salvarse. Israel dice que se defiende. Siempre lo ha dicho. Es una actitud bastante extendida en muchos niveles. Sentirse amenazado, independientemente de que la amenaza sea real o de su magnitud, y responder atacando. Humillando, despreciando, masacrando. 

Israel nació defendiéndose. Hoy recordamos el origen de esta barbarie con este libro, La limpieza étnica de Palestina. Lo que los israelíes conocen como Guerra de la independencia de 1948, para los palestinos es la Nakba, la catástrofe, puesto que el resultado fue uno de los procesos de limpieza étnica más amplios y dramáticos de nuestro tiempo: cerca de un millón de palestinos fueron obligados a emigrar a punta de fusil, abandonando sus tierras, sus bienes y sus hogares: hubo matanzas como la de Deir Yassin y cientos de poblados fueron destruidos deliberadamente. 

Padre e hijo en Gaza. 21 de julio, 2014. (Sergio Yahni)

Ilan Pappé es uno de los historiadores israelíes más prestigiosos, y el de más repercusión internacional. Obligado a publicar sus obras en el extranjero y a vivir en su país entre amenazas de muerte, revela en este libro, a la luz de documentos desclasificados, la verdad de una expulsión en masa cuya negación por parte de Israel sigue haciendo hoy imposible la paz entre israelíes y palestinos, y que está en el origen de todos los problemas y los traumas colectivos de Oriente Próximo.


martes, 29 de julio de 2014

BALUARTE

Hace unos días, haciendo limpia de los libros que los clientes no han venido a recoger, me encontré con uno que aparté para ojear. La mayoría tiene un destino muy claro: la balda de la trastienda de los libros para devolver. Otros, muy pocos, decido quedármelos porque pueden ser interesantes. Y otros, los menos, los aparto para echarles un vistazo porque tienen algo. 

Aquel día había uno que tenía algo. Se llama Baluarte, es un libro de Valparaíso, una editorial chiquitita que publica principalmente poesía a 10€ el libro con una selección bastante buena. (Hace unos meses, reseñé un libro suyo: Sarajevo). La autora se llama Elvira Sastre, y nació en 1992. Una cría. Cada año que pasa, las fechas de nacimiento de los escritores más jóvenes me dan más vértigo. Dentro de poco vendrá un autor deslumbrante de finales de los noventa y saltaré de generación. Pasaré a formar parte de los que podrían ser padres de los nuevos escritores. Y empezaremos a admirar hacia abajo y no sólo hacia arriba o hacia los lados, como hasta ahora. Bonito ejercicio. Las perspectivas se amplían.

Este libro es la historia de una ruptura, de lo que pasa después, aunque también de lo que pasó antes y a lo que ya no se puede llegar. Y la voz de la autora lo llena todo, es sexy, intensa, rota, delicada e irresistible. Habla de una cantidad abrumadora de cosas importantes, parece que escribe poniendo mayúsculas a las cosas sencillas, haciendo que se conviertan en algo que uno necesita guardar como sea, porque una vez leídas pasan a formar parte de lo irrenunciable de la vida. Leo un poema tras otro, desordenadamente, saltándome páginas, en un intento inútil de abarcar una intensidad inabarcable.

Es un librito muy breve. Me gusta mirarlo en su estantería, al lado de los demás libros de poesía. Parece inofensivo, casi inocente. Y nadie sabe que la belleza de su contenido se sale de sus páginas nada más abrirlo y que los veintidós años de esta poesía están hechos de capas y capas de tristezas y de osadías y de la clarividente imaginación para conseguir "olvidar de mentira, lo justo para convertir desamores en recuerdos". 
Por si alguien tiene curiosidad por saber a qué suena Elvira Sastre, aquí recita con punteados de guitarra. 

jueves, 17 de julio de 2014

NADIE SABE DE NOSOTROS

Nosotros somos los que ocultamos un dolor que la gente no conoce ni quiere conocer. Un dolor que incomoda, que provoca vergüenza ajena, repulsión, miedo o, en el mejor de los casos, conmiseración. 
Nosotros somos los que vivimos al margen, los que llevamos a cuestas esta pena innombrable que no nos deja respirar y que, al contacto con las palabras y la luz, se convierte en un estigma. Nuestro pasado nos aísla; nuestras decisiones, nuestras secretas esperanzas, nuestros deseos prohibidos nos convierten en seres proscritos, y huimos de la felicidad impuesta como único modo de convivencia porque no nos reconocemos en las máscaras del optimismo obligatorio. 

Nadie sabe de nosotros. En el libro, nosotros son Luce y Pietro, dos futuros padres que, al séptimo mes del embarazo, sienten que su vida se desmorona. El feto sufre una malformación ósea que le llevará directamente a la muerte o, en el mejor de los casos, a una vida muy breve marcada por un sufrimiento continuo. Para ellos, el problema no está en decidirse o no por el aborto terapéutico, sino en el proceso emocional que viene después. En la avalancha de dolor, de culpa, de encierro, de no saber cómo se sigue viviendo con una carencia tan grande. 

Me pregunto cómo puedo sentir una carencia tan devoradora, tan visceral, igual que si me hubieran arrancado a mordiscos un miembro para dejarme destrozada y chorreante al borde de un precipicio, sin una forma armónica, un pensamiento completo, cómo puede sentirse una carencia así por alguien a quien no se ha conocido.

Pero Luce lo ha buscado, intensamente, visceralmente, lo ha deseado durante años, lo ha sentido crecer y vivir en su interior durante siete meses, es una presencia invisible, poderosa, que la desborda y la llena y en la que se reconoce. Sin esa presencia, sin esa persona herida y condenada al sufrimiento y a la muerte que nada en su interior, ya no sabe quién es. 

Este libro cuenta una historia de derrumbamiento. De heridas que no se cierran, de dolores primitivos y devastadores, ante los que la gente, instintivamente, aparta la mirada. Pero hay ciertos estigmas que no pueden permanecer en la sombra, que, a la vez que son privados e intransferibles, también deberían ser públicos y políticos. No pueden permanecer intimidados, acobardados por una opinión generalizada que los desprecia y los criminaliza. A veces llega el momento de levantarse y hablar, porque el dolor puede acabar devorándonos por dentro. Hay historias que necesitan escribirse con letras grandes, con una voz íntima, valiente y desnuda, como la de Simona Sparaco. Por ejemplo, de esta manera: 
Necesito escribirla, contarla al mundo. Arrancar el velo de la ley del silencio que se extiende, invisible, sobre nuestras cabezas, para volver a mirarnos en el espejo y quitarnos de encima el peso de la culpa que llevamos dentro desde hace miles de años, porque nos pintaron como Evas, Medeas y Antígonas, pero sólo nosotras conocemos los misterios connaturales a la naturaleza materna, el sentido último y profundo de nuestras decisiones. 

Nadie sabe de nosotros fue finalista del Premio Strega en 2013 y es una de las poquísimas novelas que aborda el tema del aborto terapéutico desde el punto de vista emocional de la madre. Un libro contra el silencio y la vergüenza, contra la idea de que el dolor es un estigma.

Simona Sparaco

jueves, 10 de julio de 2014

MI CLAUSTRO ES EL MUNDO

¡Es la segunda vez que reseño un libro de una monja! ¡Quién me lo iba a decir a mí, agnóstica convencida! Pero es que lo merece, igual que Teresa Forcades, de quien hice un elogio sin paliativos hace unos meses.

Sor Lucía Caram, monja de clausura, dignifica su orientación. Si todos los representantes de la Iglesia fueran como ella y como Teresa, creo que tendrían todo el respeto y la admiración que nos hemos visto obligados a retirarle a esa Iglesia que parece vivir fuera de la realidad. La prueba es la contestación que dentro de su ámbito han tenido que soportar estas dos mujeres valientes, éticas y solidarias.

Es muy interesante ver cómo desde una familia del Opus Dei en Tucumán, Argentina, una muchacha con clara vocación religiosa desde muy joven empieza a cuestionarse las formas y el fondo de esa Iglesia de donde no desea salir pero sí anhela que se transforme porque no se corresponde con su idea solidaria y de libertad.

Su viaje a España, primero a Torrente en Valencia y luego a Manresa en Barcelona, marca un camino que, si bien en la primera parte de su libro parece algo trillado, a partir del momento que llega a Manresa cobra vida con la etapa de la crisis que analiza de forma clara y contundente, cuando su compromiso con los más necesitados pone un punto de emoción y nos ofrece un ejemplo de humanismo. Cuestiona pasajes de la Biblia que ningún criterio ético podría aceptar y expone las inquietudes de una juventud que a pesar de ser católica no se siente representada por esa élite eclesiástica que se empeña en ignorar la realidad.

Interesante la fe inquebrantable de esta monja valiente y solidaria que además no se amilana cuando se enfrenta con esa dialéctica suya tan directa a los poderes políticos. 

miércoles, 18 de junio de 2014

DIEZ VECES SIETE

Con un lenguaje un poco tosco y provocador, esta estupenda periodista que es Maruja Torres, en ese momento clave de su vida que es cumplir 70 años, hace un balance y una reflexión de toda una época apasionante.


Los entresijos de un periódico, en este caso El País, donde trabajó treinta años y donde la deriva de sus dirigentes ha propiciado la salida de tantos buenos periodistas, son relatados minuciosamente con anécdotas personales directas. Pero a pesar de que dedica unas cuantas páginas a este tema, para mí lo más interesante está en el relato de sus experiencias en Oriente Medio, su amor por Beirut, las relaciones personales tan entrañables que ha vivido en sus viajes, la decepción por el desenlace de esa Primavera Árabe que tantos soñamos como un nuevo tiempo de esperanzas e ilusiones y también su trayectoria familiar.


Nacida en Barcelona, procede de una familia murciana o, como se dice allí, charnega, desestructurada por el alcoholismo y la violencia de un padre al que siempre denomina como "el paisano", que la abandonó con siete años y la dejó con una madre, víctima pero también maltratadora, quizá como recurso de supervivencia, y con la que tuvo una relación muy complicada hasta su muerte.
Otras relaciones felices, con intelectuales como Ana Mª Moix, su hermano Terenci, Diego Galán y otros muchos buenos compañeros de profesión con los que tuvo la oportunidad de compartir tantas experiencias en viajes tan interesantes, hacen de esta autobiografía un recorrido, también con pinceladas políticas, por la mitad del siglo XX y lo que llevamos del actual.

domingo, 15 de junio de 2014

EL MÉTODO DEL COCODRILO

Hay un hombre viejo caminando por las calles oscuras de Nápoles. Nadie le ve, nadie le oye, porque no es nadie. Los transeúntes viven hacia dentro, mirando hacia sus propias preocupaciones, nadie se fija en nadie, Nápoles es una ciudad con mil muros, en la que cada persona es una extraña para el de al lado y para sí misma. 
Hay un hombre viejo que no para de hacer cálculos y comprobar horarios. Tiene una pistola y un propósito. Vive escondido entre la multitud, se seca las lágrimas desprendidas involuntariamente de su ojo izquierdo con pañuelos que luego olvida en los lugares del crimen. 
Hay un hombre viejo que escribe cartas de amor a una persona inalcanzable, mientras planea su venganza, a la vista de todos y escondido por todos. Le llaman el cocodrilo, por sus lágrimas falsas y por su sangre fría. Y es verdad que ya no siente nada.
Hay un hombre viejo al que ya no le importa salvar a nadie ni que le salven. Ya no le importa nada. 

"El método del cocodrilo" es el primer libro de Maurizio de Giovanni ambientado en un Nápoles actual. Hasta ahora, todas las novelas de este autor que nos habían ido llegando estaban protagonizadas por el maravilloso y enigmático comisario Ricciardi y transcurrían a principios de los años treinta. Novelas intensas y melancólicas de las que di me entusiasta opinión en este post
Con este cambio de época, pasamos de la sordidez del Nápoles fascista a una ciudad donde el primer sospechoso de cualquier asesinato siempre es la Camorra. Pero no perdemos nada con el cambio de protagonista: el inspector Giuseppe Lojacano, trasladado desde Sicilia por una acusación falsa de vender información a la mafia, no tiene nada que envidiar al comisario Ricciardi. De hecho, podría ser su nieto o su bisnieto, porque ambos comparten la melancolía, una ternura insólita agazapada detrás de su fachada imperturbable y un dolor sordo proveniente de su pasado en el que se esconde una inocencia asustada y temerosa de los sentimientos. 
De Giovanni tiene el don de hacer que sus personajes pasen a formar parte de ti y te lleven como en volandas por sus miedos, sus alegrías y sus frágiles esperanzas. Y tiene el don de cerrar sus libros como si hubiera envuelto su historia para regalo, con mimo y con mucho cuidado, prestando atención a todos los detalles, el dobladillo del papel, la longitud y colocación de las pequeñas tiras de celo, todo presentado con sobriedad, elegancia y mucha delicadeza. No son dones muy comunes.



viernes, 13 de junio de 2014

BAJO LA MISMA ESTRELLA

Este libro es un secreto, una bomba oculta, las chicas se lo llevan con ansia y alegría, y los chicos, casi siempre para regalar (pero no siempre), me lo piden con una sonrisa tímida pero no avergonzada, con esa sonrisa de "tú sabes lo que quiere decir que regale este libro y sí, mejor no digas nada, es demasiado bueno". Tanta devoción lleva picándome la curiosidad meses y meses, y ahora, cuando acaba de traducirse un nuevo libro del autor, he dicho "hasta aquí, se acabó, quiero saber ya lo que hay detrás de tantas sonrisas enigmáticas, tengo que leerlo".

El título original es The fault in our stars (que alguien me explique, por favor, por qué lo han traducido así) y es una cita de Shakespeare que, en su contexto, dice: "La culpa, querido Brutus, no está en nuestras estrellas, sino en nosotros mismos, que consentimos ser inferiores." Y los personajes se plantean de una forma sorprendente cómo luchar y no bajar los brazos ante la idea de que todo está escrito y estamos predestinados por nuestras estrellas a sufrir o a amar o a morir de determinada manera.

Literatura juvenil, drama y comedia y mucho amor, por lo tanto, presumiblemente y perdón por el prejuicio, no muy buena literatura. Para estos casos, si no me da mucha pereza, opto por cogerlo en la versión original, y así, además de moverle un poco el esqueleto a mi inglés anquilosado, no percibo tanto la simpleza o la sutileza de la calidad literaria. 
Literatura juvenil, sí, pero en realidad para cualquiera. Cualquiera que no tenga lisiado el sentimiento y quiera introducirse en la piel de dos adolescentes con cáncer que viven una maravillosa y rara e inverosímil historia de amor. Hazel Grace es una chica de dieciséis conectada a un respirador, un milagro médico, debería llevar casi tres años muerta y sin embargo aquí la tenemos, mordiendo la vida, dejando que un tubito le achique el agua de los pulmones cada pocas semanas, y buscando algún sentido en las estrellas para tanto sufrimiento. En las estrellas y en su libro favorito, An imperial affliction, quinientas páginas sobre una niña con cáncer y sus reflexiones filosófico-deprimentes o filosófico-honestas sobre la realidad y las perspectivas de una vida así. Un día, en un grupo de apoyo, se encuentra con Augustus Waters, que no para de mirarla, sin pestañear, un chico de diecisiete que ha salido vivito y coleando de un osteosarcoma, aunque con media pierna menos y media sonrisa torcida. Una sonrisa que decidirá sus vidas ya desde el primer instante. 
Juntos vivirán una de esas pasiones luminosas y dolidas que sólo se viven cuando todo aún es un comienzo, cuando el único miedo que se tiene es a hacer demasiado daño a los demás, a convertirse en una granada siempre a punto de explotar y dejar heridos para siempre a toda la gente que te quiere. Hazel y Augustus temen no poder dejar a su paso más que cicatrices en vez de huellas y aun así apuestan por un amor improbable, casi condenado desde el principio, un amor temeroso y excéntrico y divertido y un poco desesperado que los llevará a hacer las locuras cotidianas que nosotros hacemos a diario y que para ellos son auténticas hazañas. 

Es un libro sencillo, fácil como todas las historias de amor trágico. Pero también es un libro-granada lleno de frases y sentimientos que pueden explotar con cualquier movimiento un poco brusco de las emociones del lector. Cuando nos enamoramos, elegimos a quien darle el poder de hacernos daño. Y ahí está la clave y el significado del amor, del olvido, de las cicatrices y de los recuerdos. Que la persona de nuestra elección sepa manejar ese poder y esté a la altura de su suerte. Y de su responsabilidad.


martes, 3 de junio de 2014

EL JILGUERO

La tercera novela de Donna Tartt, El jilguero, ha ganado el Premio Pulitzer con todo merecimiento y ha sido nominada para el premio que otorga el Círculo Nacional de Críticos y la Medalla Andrew Carnegie.
Monumental obra, no sólo por el número de páginas (1142) sino por la maravillosa descripción de los diversos mundos, sus temas no pueden ser más actuales en la sociedad occidental en la que vivimos: violencia, drogas, relaciones entre padres e hijos, amistad, valores universales puestos en el momento actual.

Sucede en Estados Unidos y el inicio es la descripción minuciosa de un atentado terrorista en un Museo de Nueva York, donde se encuentran Theo, un muchacho de 13 años y su madre. La madre muere, Theo queda herido y "rescata" el cuadro "El jilguero", una tabla holandesa del Siglo XVII que se convertirá en su obsesión.

El primer episodio es la vida de Theo con su madre y la presencia de un padre alcohólico que les abandona. Cuando muere su madre, éste elige mudarse a casa de un compañero del instituto, su mejor amigo, que pertenece a una familia rica y numerosa donde transcurre la primera parte del duelo que le va a acompañar durante toda su vida. Un segundo episodio se inicia con la presencia de su padre, que al enterarse de la muerte de su mujer, reclama y consigue la custodia de su hijo, llevándoselo con él a Las Vegas. Allí vivirá en un ambiente depravado, delictivo, de drogas, juego y violencia, donde se encontrará con Boris, ucraniano, inmigrante, compañero de clase y un personaje interesantísimo, lleno de matices, y también con un padre violento y alcohólico que ha vivido en muchos lugares del planeta. Dos adolescentes que luchan por sobrevivir al duelo por la muerte de sus madres respectivas y al despropósito de la violencia de sus padres.

La trama sigue con la muerte por accidente del padre y la vuelta a Nueva York en el cuarto mundo representado por un anticuario, el más noble de los personajes, que restaura muebles y acoge en su casa a Theo, ofreciéndole el único punto de apoyo para construir su vida, marcada por su madre, el cuadro y un amor platónico por Pippa.

Hay picos de una intensidad que nos deja sin aliento y una resolución creativa con páginas llenas de sabiduría. Una lectura que se hace corta porque te hace vibrar y vivir y al tiempo relativizar tu propia existencia, ofreciéndonos unas reflexiones muy interesantes.