jueves, 18 de diciembre de 2025

NUESTROS DIEZ FAVORITOS INFANTILES 2025

Niñas y niños, aquí llegan nuestros diez favoritos infantiles. Diez nuevas aventuras publicadas este año que nos regalan momentos muy locos, muy bonitos y muy especiales para empezar el 2026 con toda la ilusión del mundo. 

En nuestros diez favoritos desfilan tres gatos revoltosos, dos ratoncitos que cuidan de un arbolito, dos mejores amigas sirenas, una niña que viaja para buscar un nuevo hogar, animales que danzan formando figuras en el aire y en el agua, una caja misteriosa que esconde todo lo que uno sea capaz de imaginar, ¡y mucho, mucho más!

¡Cosecha Benedetti!


1. Primeras veces, de Émilie Chazerand y Amandine Piu (Pijama Books, 19,95€). 

El año pasado nos enamoramos de Juntos, un libro infantil de Émilie Chazerand y Amandine Piu que mostraba, con unas ilustraciones preciosísimas y un ingenioso troquelado, que la compañía siempre multiplica la diversión, el aprendizaje y el placer. Ahora, estas dos autoras han vuelto con estas Primeras veces en las que, retomando la idea de su anterior libro, nos sorprenden con un juego de equívocos sobre todas esas primeras veces que probamos la vida y nos sorprendemos. 
La primera vez que viajamos puede ocurrir sin movernos de sitio. La primera vez que nos enamoramos quizá sea de dos maravillas a la vez. La primera vez que hacemos amigos puede que ellos no nos contesten, y nos caliente el corazón como si lo hicieran. 
Sean como sean las primeras veces, se quedan para siempre. 
  


2. El viaje de Abril, de Annamaria Piccione, Luis Amavisca y Francesc Rovira (Nubeocho, 14,90€).

El viaje de Abril es el viaje de miles, millones de niños. Un viaje que ninguno habría querido hacer. Un viaje que hacen con sus padres, pero que a veces también tienen que hacer por su cuenta. Un viaje para encontrar un nuevo lugar donde vivir porque el lugar donde han vivido antes ya no sirve para vivir, se ha vuelto gris y triste e inhabitable. Abril parte en busca de una nueva casa, lejos de las bombas. Con Coco, su conejo de peluche, camina bajo la lluvia. Camina bajo la nieve. Del viento aparece Julio, que camina como ella, con su mochila de recuerdos. Juntos llegan al mar y siguen más allá, buscando un nuevo hogar en el que descansar, por fin, y soñar con la paz. 
Un libro conmovedor que retrata una realidad demasiado habitual. 



3. Hay gatos en este libro, de Viviane Schwarz (Nubeocho, 19,90€). 

Hay gatos en este libro. Es importante saberlo. Porque no hay solo uno, ni dos, ¡hay tres gatos! Y cada gato tiene su personalidad y sus gustos. Se llaman Chiqui, Luna y Andrés y, si quieres jugar con ellos, solo tienes que pasar la primera página, alguna solapa, despertar a Chiqui de su siesta, tener una fuerza hercúlea para descubrir a Andrés debajo de su enorme panza, digo, de la enorme solapa que lo tapa, y Chiqui te dirá que sigas pasando páginas, que hay lana bonita con la que jugar, ¡lana, lana, viva la lana! Eso es, ¡hurra, qué bien sabes pasar las páginas!, pero sigue, sigue, porque hay todavía más lana, y más y más, hala, pero mira eso, ¿y esas cajas de cartón? ¿Pero dónde se han metido Chiqui, Luna y Andrés? ¿No había gatos en este libro? Ah, que se han escondido en las cajas, los bribones. ¡Cómo les gustan las cajas! ¿Te animas a abrirlas para buscarlos? ¿Y a hacer una pelea de cojines? Vamos, ¡pasa la página, pasa la página!



4. Coreografías animales
, de Núria Solsona (Zahorí, 22€).

Este es el libro infantil-juvenil (quizá a partir de ocho años) más original y más bonito que hemos recibido en estos últimos meses. Y es que ya solo el formato, estrechito y alargado, te deja con un cosquilleo en la tripa que dice «pero cómo será por dentro, qué emoción, a ver, a ver». Y es un espectáculo. Un espectáculo por la calidad de la ilustración, por la maquetación preciosísima, por los mil y un pequeños detalles y por lo que me dejó con la boca abierta cuando lo abrí por primera vez: las hojas desplegables a izquierda y derecha que expanden el libro y te descubren en todo su esplendor la capacidad de los animales para danzar en el agua, en el aire y en la tierra con unas coreografías de una belleza inverosímil.
El año pasado la editorial Zahorí dedicó este formato maravilloso a los viajes de Humboldt. Este año son las coreografías animales. Dos bellezas para no cansarse de mirarlas. 



5. Un año entero, de Leo Lionni (Kalandraka, 16€). 

Un año entero cuenta la historia de Guille y Greta, dos ratoncitos gemelos que, el primer día del año, salen a dar su primer paseo por la nieve. Nada más salir se encuentran con un árbol que al principio confunden con el bastón de un muñeco de nieve. Pero el árbol, que se llama Fito, les saca pronto de su error. ¡Un árbol parlante! Y, a partir de ese momento, todos los meses del año vuelven a ver a este árbol tan particular, que se hace amigo suyo, y le cuentan los lugares por los que han pasado, cómo son las vacas, los caballos y las gallinas del granero donde viven, y el árbol les cuenta todas las cosas que vive él, sin moverse del sitio. Los ratones lo cuidan cuando el fuego lo amenaza y, a cambio, el árbol les regala su sombra en verano y sus frutos en otoño. Un año entero es la historia de amistad entre dos ratones y un árbol parlante, una historia bonita y tierna para los más pequeños. 


6. Una semillita, de Hector Dexet (Kókinos, 17,90€). 

En cuento precioso cuenta la historia de una semillita que vive esperando el momento, quizás una ráfaga caprichosa de viento, o el pico curioso de un pájaro, que la lleve a una tierra donde pueda germinar. Con páginas desplegables hacia los lados, hacia arriba y hacia abajo, llenas de ratoncitos en sus madrigueras, hojas, setas, pájaros y flores en el aire, el libro acompaña a la semillita desde un campo cubierto del frío del invierno y vigilado por los ojos redondos de un búho, hasta las profundidades de la tierra, donde echa raíces y espera. 
Y la semillita crece y se transforma y de pronto se encuentra ella misma dando semillas que otro viento caprichoso u otro pájaro curioso llevará lejos de ella en un ciclo que se repite y repite año tras año y que nos da la vida que vemos y que somos. 


7. Mi mascota y yo, de David Hernández Sevillano y Alejandra Estrada (Kalandraka, 14€). 

Cuidar de una mascota no es tarea fácil. Requiere paciencia, responsabilidad y mucho amor. Hay pocas cosas más enriquecedoras y a la vez más exigentes. Este álbum inteligente y delicado, narra con humor e ironía la relación de amistad entre Coco y su «mascota» desde un punto de vista diferente, invitándonos a acompañarlos a lo largo de un día repleto de aventuras, juegos y complicidades. Con solo tres colores y unas ilustraciones que dialogan sutilmente con el texto, nos hace plantearnos qué relación tenemos con los animales que cuidamos y hasta qué punto también son ellos los que nos cuidan a nosotros. 

8. El palacio de cristal, de Hélène Druvert (Maeva, 24,90€).

Haize es una niña solitaria y soñadora. En la ciudad en la que vive le gusta pasear en busca de tesoros: una pluma caída del cielo, una hoja arrastrada por el viento, una flor que se abre entre los adoquines. Los pega con mucho cuidado en su cuaderno rojo, que hojea todas las noches antes de dormirse. Un día encuentra un tesoro muy especial. Un árbol que no es como los demás. Unos matorrales densos como un laberinto. Y, detrás, un palacio. ¡Un palacio de cristal!
Este es un libro infantil con un troquelado láser de una belleza irresistible sobre la importancia de preservar y alimentar el sentido del asombro, sobre la naturaleza salvaje y lo que las sorpresas más increíbles pueden despertar en nosotros. 

9. La luna de las estrellas, de Briony May Smith (Corimbo, 15,50€). 

Una vez había dos mejores amigas. Una era del mar, una sirena llamada Marta, y otra era de la tierra, una humana llamada María. Por supuesto, Marta nunca ha estado en la casa de María; ¿cómo puede visitarla si debe permanecer bajo el agua?
En este mágico libro ilustrado perfecto para todos los jóvenes amantes de las sirenas, dos mejores amigas (una que vive en la tierra y la otra en el agua) comparten una emocionante aventura en la noche de la Luna de las Sirenas: la única vez al año en que las sirenas pueden abandonar el mar. Pero no solo ellas pueden hacerlo. 
Una perspectiva imaginativa y novedosa, con una preciosa ilustración, de un cuento clásico de sirenas.


10. Una caja misteriosa, de Jordi Gastó y Christian Inaraja (Kalandraka, 12€).

¿Una caja es solo una caja? ¿Qué puede caber dentro de una caja? ¿Qué misterios puede esconder? «Quizás confetis y dulces. Globos y patines. Puede que un gorro de lana y un loro de colorines». Pero la caja puede ser también otras cosas además de escondite. Un avión, un submarino, tres gaviotas y una foca. Un castillo con banderas y un dragón muy enfadado. Y también, por qué no, una música sinfónica que deje a cualquiera embelesado. 
Cuando abrimos un regalo, ¿qué maravillas imaginamos? Este cuento sencillo y chiquitín nos habla de una niña que se disponía a abrir una caja. Una caja misteriosa. Y, en el fondo, lo de menos era descubrir su contenido. En su imaginación ya estaba en la mejor compañía. 






lunes, 15 de diciembre de 2025

NUESTROS DIEZ FAVORITOS 2025

Pues ya está aquí nuestra lista anual de los libros publicados en 2025 (con una excepción publicada en 2024) que más nos han gustado. Este año, siete traducciones y tres originalmente en español, seis autoras y cuatro autores, con un especial enfoque en la calidad literaria y en el compromiso social para denunciar injusticias y proponer alternativas constructivas. Hay novelas históricas, dos ensayos sobre desigualdades sociales, una novela poética y una novela río que, a pesar de haberse publicado en 2024, hemos colado en esta lista porque es sencillamente maravillosa. 

De nuestro país viajamos a un Japón íntimo y enigmático en cinco partes como los paneles de un biombo, al Sarajevo de 1992, al París de la ocupación, a la Ruanda del genocidio y a la actual, a un pueblito en las montañas francesas, al norte de Irak y al Támesis londinense, sin olvidarnos de la España actual con sus violencias domésticas y habitacionales. 

Lo decimos siempre, pero no está de más recordarlo: pensamos que jerarquizar el gusto es un despropósito. Así que nuestra lista de favoritos, año tras otro, no sólo no es jerárquica (tan bueno es el primero como el décimo) sino que ha estado cambiando hasta el último momento y seguirá cambiando a partir de enero, a medida que vayamos enamorándonos de nuevas lecturas.

Aquí están, por méritos propios, nuestros diez favoritos de 2025. 
¡Cosecha Benedetti!



1. Comerás flores, de Lucía Solla Sobral (Libros del Asteroide, 19,95€).

Hay libros que te tocan una tecla y, sin saber muy bien cómo, toda la música se te despliega por dentro sin parar. La protagonista de esta novela aprende a querer dramáticamente, con exageración y con la prisa de a quien se le agota la vida. Y la historia de su amor al borde de la cordura se lee casi de una sentada y te llena el cuerpo de flores y de peligro. Solo cuando sales de ahí, de ese peligro y de ese miedo, te das cuenta de que te has pasado semanas, meses, años conteniendo el aliento, bajo observación constante, y que es una increíble —y dolorosa y lenta— maravilla reaprender a llenar los pulmones como una persona normal y saborear las flores libre ya de su veneno. 
Una primera novela fresca, apasionada y electrizante. 



2. La sombra del cardo, de Aki Shimazaki (Nórdica, 29,50€).

Shimazaki escribe sobre la cantidad de vida que se esconde en los márgenes de lo establecido. Los cinco protagonistas de esta novela insisten en ampliar esos márgenes, en profundizar en esa zona de secreto donde pueden vivir más libremente, elegir nuevos mimbres con los que trenzar sus emociones. Cada uno de ellos está relacionado con una flor y su significado en la cultura japonesa, y también con una canción que la menciona. La naturaleza, la música y la memoria son tres de los hilos con los que la autora va ligando delicadamente el devenir de cada personaje, dejando siempre mucho espacio al lector para que imagine la historia a su manera. Una novela llena de significados que permanecen en la sombra, esperando que una persona sensible sepa descifrarlos y hacerlos suyos. 




3. El barman del Ritz, de Philippe Colin (Galaxia Gutenberg, 21€).

Mientras que en París reina el frío y el hambre, el bar del Ritz funciona como siempre. El hotel pone carteles de completo todos los días. En una atmósfera caldeada, alemanes y franceses ríen, beben, brindan, bailan, ajenos a la hecatombe que les rodea. Es el búnker del glamour, una cápsula del tiempo que parece detenido, pero que no lo está. Basta mirar con detenimiento las miradas de ciertos camareros, o del barman que sirve con impecable cortesía un cóctel tras otro a esos hombres en uniforme que no dudarían ni un segundo en mandarlo al exterminio en un vagón de ganado si supieran su secreto. Una novela trepidante sobre el París de la ocupación nazi protagonizada por unos personajes fascinantes. 


4. El secuestro de la vivienda, de Jaime Palomera (Península, 17,90€).

El abismo entre el precio de las casas y el poder adquisitivo de la población no deja de crecer. Es el problema fundamental de las generaciones nacidas a partir de 1980. Lo que define si tienes o no tienes acceso a una vivienda en propiedad ya no es tu preparación o tus estudios, sino tus padres. Sí, esos padres que hablan con orgullo de la cultura del esfuerzo, pero que no necesitaron estudios ni preparación específica para acceder a una vivienda asequible. Millones de personas de clase obrera nacidas antes de los sesenta ya eran propietarios con la hipoteca pagada a los cuarenta años. Un sueño inimaginable para sus hijos y sus nietos. Pero hay soluciones. Jaime Palomera, con más de veinte años dedicados a los problemas de la vivienda, las describe con claridad meridiana en este libro. Y concluye que «la única manera de vivir con dignidad y libertad pasa por defenderte y poner en jaque a quien especula con tu vida».  



5. El jacarandá, de Gaël Faye (Salamandra, 21€).

El protagonista de esta historia es un chico de doce años que vive en Versalles y está empezando a descubrir el mundo. De madre ruandesa y padre francés, apenas sabe nada del origen del color de su piel. Ha vivido una infancia llena de silencios, de asuntos de los que no se puede hablar, como la vida y la familia que dejó su madre en su Ruanda natal, o la relación ambigua entre sus padres, construida sobre unos andamios a menudo demasiado frágiles. Un día de 1994 su madre llega a casa con un chico escuálido y herido, su sobrino, según les dice. Es un superviviente del genocidio que ha golpeado Ruanda y se va a quedar con ellos de momento. Ahí empieza para el protagonista el inicio de un viaje a sus orígenes que le llevará a buscar los secretos familiares a la sombra violeta de un jacarandá, un árbol capaz de florecer tras la tormenta. 
 


6. Las mariposas de Sarajevo, de Priscilla Morris (Duomo, 19€).

Esta novela te tiene al borde del asiento con el corazón en un puño a lo largo de sus 250 páginas. Con una prosa desnuda y cercanísima, por momentos turbadoramente bella, Priscilla Morris (escritora británica de ascendencia bosnia) ha escrito una historia de ese 1992 en Sarajevo, el primer año del cerco, desde el punto de vista de una pintora serbia atrapada en la ciudad. Retrata a la perfección cómo una intranquila normalidad se va transformando, poco a poco, en un infierno sin que la gente logre de verdad salir de su estupefacción. Se decía que tratar de separar a bosnios, croatas y serbios sería como separar la harina y la leche en un bizcocho ya hecho. Y, sin embargo, esa fue la tarea que se propusieron los serbios nacionalistas. ¿Quién iba a imaginar que la harina de la leche se podía separar con fuego? Una novela oscura y esperanzadora sobre las consecuencias del nacionalismo y del odio al diferente. 

 

7. Caída de las nubes, de Violaine Bérot (las afueras, 16,95€).

¡Cómo se puede decir tanto con tan poco! Ya lo demostró Violaine Bérot en su anterior novela, Como bestias, un prodigio de obra coral que alternaba interrogatorios policiales con un misterioso coro para crear un moderno y poderoso cuento de hadas rural. Y ahora, en Caída de las nubes, aquel enfoque fragmentario se potencia con párrafos cortos de siete personajes que cuentan cada uno su versión de la historia de una mujer que ha dado a luz sin parecer embarazada. Cada uno con su registro lingüístico, con su empatía y su prejuicio, dan cuenta de su sorpresa y su recelo. Y la autora propone, en lo que parece un guiño encantador a la Rayuela de Cortázar, dos formas de leer esta historia: la convencional, del principio al fin; o por personajes, saltando al párrafo indicado con un número. 
Una historia dura y amable, desconsolada y feliz, abrumadora y sencilla, que aprieta y reconforta el corazón. 


8. ¿Y los hombres qué?, de Caitlin Moran (Anagrama, 21,90€).
Este divertidísimo libro de Caitlin Moran habla de los hombres desde el feminismo, en un intento por comprender qué les pasa, por qué están tan enfadados con tantas cosas, por qué se identifican como víctimas si se supone que forman parte del colectivo más poderoso, por qué no saben hablar entre ellos de lo que sienten y por qué, si se sienten tan mal, no tienen un movimiento empoderador en el que refugiarse y que los hermane en una lucha colectiva, como sí tienen las mujeres desde hace más de un siglo. 
Como siempre, Caitlin Moran es desternillante. Y, también como siempre, da en la diana de muchos problemas acuciantes y globales provocados por los estereotipos de género.




9. Hasta que empieza a brillar, de Andrés Neuman (Alfaguara, 20,90€).

¡Qué belleza esta vida de María Moliner! Cuando se cumplen ciento veinticinco años de su nacimiento, Andrés Neuman nos cuenta su vida desde la ternura y el humor, desde la calidez poética con la que se rinden los mejores homenajes. 
La vida de María Moliner, que en este libro descubrimos que va mucho más allá del famoso diccionario, proyecta en nuestro presente ecos de absoluta actualidad. «Quienes recomendaban no politizar la lengua solían hacer justo lo contrario, avalando silencios y promoviendo olvidos. Si nombrar con propiedad constituía una actividad sospechosa, entonces la lexicografía se merecía pasar enterita a la clandestinidad». Y la voz de Andrés Neuman nos la trae con toda su fragilidad y complejidad, con sus contradicciones y su fortaleza. Como quien mira por la ventana y, mientras riega sus geranios, echa a volar. 


10. Hay ríos en el cielo, de Elif Shafak (Lumen, 23,90€).

Esta es una novela lírica, delicada, sensorial, apasionada. Un gozo continuo de lectura. Da ganas de hacer cosas un poco locas y te hace vivir en un tiempo paralelo, el tiempo de los cuentos. Esta es una novela sobre un hombre de origen humilde que a mediados del siglo XIX se convirtió en el descubridor del lenguaje más antiguo de la humanidad. Es una novela sobre una mujer con un pasado traumático que se va a vivir al agua porque piensa que se quiere morir. Es una novela sobre una chica que se está quedando sorda y se embarca con su abuela en el viaje más ilusionante de su vida. Pero, sobre todo, y siempre, es una novela sobre el agua. El agua como bendición y como maldición. Como hilo conductor entre la antigua Mesopotamia y el Londres actual.
Elif Shafak, escritora de origen turco, le canta en esta historia al poder transformador de las canciones. Necesitamos las canciones como el agua y el pan. Como todo lo que nos alimenta la capacidad de asombrarnos y maravillarnos. 




viernes, 12 de diciembre de 2025

MANSFIELD PARK

Cada cierto tiempo vuelvo a los clásicos para leer a otro ritmo. Para leer sin impaciencia, sin la presión de conocer para recomendar, sin la urgencia de añadir un tic a otra novedad más para tratar de cumplir con la imposible tarea de estar al día de lo que se publica. Cada cierto tiempo paro la rueda y me dedico a leer algo atemporal sin prisa. Este final de otoño, para celebrar el 250 aniversario del nacimiento de Jane Austen, he leído Mansfield Park

Hay muchas ediciones de Mansfield Park, y aunque la edición de Alba me atraía por tener la traducción más recomendada, la belleza de la edición de Ediciones Invisibles me conquistó a la primera. Y la traducción de Ana Mata Buil ha sido un gustazo también. Nunca me canso de apreciar hasta qué punto influye la estética de un libro en su lectura. Es como el influjo de una cafetería en el café que te tomas en ella. Todos sabemos que un cruasán mirando al Sena no sabe igual que en casa. 

De esta novela me han gustado muchas cosas. He encontrado deliciosas la elegancia y la naturalidad en el tono. Y esa leve ironía que es como un aroma imperceptible que estimula y acoge. He leído toda la novela imaginando a la propia Jane Austen leyéndosela en voz alta a su familia, con una cadencia medio dramatizada llena de intención, algo que solía hacer la autora, como cuenta Cristina Oñoro en Jane. Y esa calidez y complicidad imaginadas han sido como una manta calentita para los días glaciales que se han sucedido mientras leía esta historia. 

Me han gustado la agudeza en la descripción psicológica de los personajes, la enorme empatía por sus debilidades y la generosidad al esforzarse por captar los múltiples puntos de vista de todas las situaciones. Escribo esforzarse, aunque en realidad no se percibe ningún esfuerzo. Lo mejor de todo es que es muy probable que Jane Austen fuera así de generosa de forma natural. Y defendiera naturalmente valores como la bondad, la gratitud o la humildad, que no son mera fachada en la historia, sino motor de las acciones más transformadoras de los personajes. 

Una de las críticas que se le hace a las historias de Jane Austen es que hay poco que se pueda extrapolar a la sociedad actual. Ciertamente la forma de relacionarse que tienen los personajes hoy en día sería un poco impensable. Pero creo que no hemos avanzado en todo. Por ejemplo, me ha llamado la atención la gratitud. Están todos todo el rato dándose las gracias de formas indirectas y elegantísimas. Me ha hecho pensar en la gratitud como amor, pero también como deuda, otro de los temas importantes de la novela. Y he pensado que la gratitud es un valor en declive hoy en día, un valor que hemos aprendido a confundir con la afectación, o incluso con la sumisión. Y generaciones enteras se han educado en que solo se da verdaderamente las gracias a los extraños, porque cuando hay confianza el agradecimiento molesta. De hecho, esto es particularmente notorio en España: vivimos en uno de los pocos países en los que en vez de dar las gracias, regañamos o abroncamos: para qué decir con alegría «qué detalle, muchísimas gracias» cuando puedes decir con el ceño bien fruncido «pero bueno, no tenías por qué haberte molestado, ay que ver» (poco se ha estudiado, me parece a mí, el impacto en la autoestima y en el cultivo de la humildad que produce educarse en una cultura en la que es normal afear la conducta o quejarse sistemáticamente de quien pretende agradar). 

Muchas cosas han cambiado en dos siglos. Apariencias, expectativas, conductas, casi todo se ha transformado, pero si hay un personaje de esta novela que sigue siendo tragicómicamente reconocible hoy en día, ese es la señora Norris. Una viuda inquieta y hacendosa, siempre insatisfecha, siempre dispuesta a ponerle una pega a todas las experiencias, siempre organizándolo todo y previendo todo tipo de contratiempos y desgracias para, en los raros casos en que se producen, arrogarse el mérito de haberlas predicho. Ningún defecto se escapa a su mirada alerta y, cuando no hay defecto, lo inventa para no perderse nunca la satisfacción de erigirse en juez de todo lo que la rodea. Y lo mejor de todo es que la cálida y humanísima mirada de Jane Austen pinta hasta a su personaje más irremediablemente irritante con la ironía más bondadosa que se pueda imaginar, para que la espontánea tirria que provocaría en cualquiera un carácter así se evapore transformándose en una socarrona sonrisita. 

En fin, por algo Mansfield Park es un clásico de la literatura universal. Y ya tengo nuevo propósito: dedicarle diez días cada trimestre a leer una novela de Jane Austen, diez días de viaje a otra época donde vivir más despacio, donde devolverle el lustre a algún valor en decadencia, reírme sin malicia de las miserias humanas y disfrutar de una elegancia que nunca dejará de mirarnos a los ojos con la sonrisa despierta. 



 

martes, 9 de diciembre de 2025

VENECIA

Venecia no es una ciudad, es un espejismo. Un espejismo que emerge del agua como si fuera una ciudad llena de palacios. Un espejismo esquivo y bellísimo, cuya belleza consiste en estar siempre más cerca de su representación artística que de su realidad. Una belleza de postal antigua, entre Oriente y Occidente. De canción de la infancia. Del romanticismo legendario de los sueños. 

Venecia no es una ciudad, es un sueño. Y este libro de Jan Morris, a menudo admirado como el mejor libro de viajes jamás escrito, es su mejor homenaje. Lo que hace la autora no es nada fácil. ¿Cómo se viaja a un sueño? ¿Cómo se describen el agua, las calles, las gentes, las costumbres de un mundo regido más por la imaginación que por la naturaleza? ¿Cómo traer a los lectores los sonidos, los olores y la luz de una ciudad que parece flotar en una laguna mítica, a la vez efímera y eterna, siempre dispuesta a desaparecer para siempre?

Delicioso, encantador, erudito, amenísimo, desde su primera aparición en 1960, este libro de Jan Morris se convirtió en un éxito arrollador y en una guía íntima y romántica, una mirada imprescindible que ha guiado a millones de viajeros por las calles y canales de Venecia. Hay descripciones para subrayar en cada página, siempre traducidas con la sabiduría y la delicadeza que pone Concha Cardeñoso en todo lo que escribe. 

Empañada por una humedad constante, reluciente como una visión recién salida del agua, mecida y asediada por las mareas, decadente y maloliente, saturada de historia, encantadoramente decrépita y a la vez lujosa y exquisita, Venecia es un lugar archiconocido, fuera de toda norma y comparación, que, a pesar de la masificación turística que ha expulsado a los venecianos y todos los días amenaza con acabar con su identidad, mantiene inexplicablemente intacto su misterio y capacidad de fascinación. 



jueves, 4 de diciembre de 2025

HOY

Este libro de Agustina Guerrero es una cosa bonita que calienta el corazón. Sí, tiene frases de autoayuda, y sí, el carpe diem nos lo sabemos todos, pero en estos tiempos rotos donde parece que la desesperanza ha pasado a convertirse en un elemento fijo del paisaje, todos los bálsamos que nos acerquen a algún tipo de felicidad son bienvenidos. 

La autora nos habla de un mal muy conocido. Es el ansia de tenerlo todo bajo control y que las cosas sucedan siempre tal y como las planeamos. La incapacidad para dejarnos llevar por lo imprevisto, a pesar de ser conscientes de que son precisamente los momentos improvisados los que se convierten en los mejores recuerdos. Para mitigar esa ansiedad cotidiana, la autora busca el refugio de las plantas, el cariño de tu familia y un paseo inesperado por preciosos rincones de Barcelona. 

Esta ansiedad no es algo nuevo de las generaciones más jóvenes. En la librería veo que la ansiedad hace estragos incluso con mayor intensidad en las personas mayores. La ansiedad de estar siempre pendientes del reloj. De tener una voz en nuestra cabeza que nos repite durante todo el día: se hace tarde, se hace tarde. ¿Y cómo respondemos a esa voz? ¿Cómo luchamos contra ella si nos da orden en el caos y aparentemente cuida de nosotros? Si nos olvidáramos de la hora que es y pusiéramos toda nuestra atención en el aquí y el ahora, ¿qué sucedería? ¿Qué cataclismo se  nos vendría encima?

Es la rueda inacabable de hacer, hacer, todo el rato estar haciendo algo. No poder estar parados porque estar parados es perder el tiempo. Con la atención constantemente puesta en las cosas por hacer o en cumplir las cosas programadas, es imposible percibir el entorno: el canto de un pájaro, la luz dorada del otoño sobre las plantas del salón. Es imposible recibir algo imprevisto con ilusión, cualquier interrupción en nuestro orden cerrado la percibimos con irritación porque nos frena, nos invade y nos hace perder el tiempo. El nuestro, que siempre es más importante que cualquier otra cosa. 

En un fantástico paseo improvisado por Barcelona, Agustina Guerrero nos invita a disfrutar de la soledad sin hacer nada, algo en apariencia sencillo pero que a veces se vuelve toda una hazaña en este mundo acelerado donde imperan la productividad y la ansiedad. «No suelen enseñarnos a mirar». La mirada siempre está pensada para extraer algo del objeto, una información con la que formarnos un juicio. Mirar por el placer de mirar es otra cosa. Es detener el tiempo para ver lo que elegimos ver. Para hacer de lo que miramos una parte de nosotros. 

Hoy es un homenaje a los momentos de calma y silencio que necesitamos para mantener viva la capacidad de maravillarnos ante las cosas cotidianas y reales que nos rodean, disfrutarlas sin pensar en nada más, ni en lo que vino antes ni en lo que viene después. Aunque no haya ninguna urgencia real, todo nos impulsa a vivir corriendo. Y, sin embargo, en el fondo sabemos muy bien que «el verdadero lujo es vivir despacito». 



lunes, 1 de diciembre de 2025

PRIMERAS VECES

El año pasado por estas fechas me enamoré de Juntos, un libro infantil de Émilie Chazerand y Amandine Piu que mostraba, con unas ilustraciones preciosísimas y un ingenioso troquelado, que la compañía siempre multiplica la diversión, el aprendizaje y el placer. Ahora, estas dos autoras han vuelto a enamorarme con estas Primeras veces en las que, retomando la idea de su anterior libro, nos sorprenden con un juego de equívocos sobre todas esas primeras veces que probamos la vida y nos sorprendemos. 

La primera vez que viajamos puede ocurrir sin movernos de sitio. La primera vez que nos enamoramos quizá sea de dos maravillas a la vez. La primera vez que hacemos amigos puede que ellos no nos contesten, y nos caliente el corazón como si lo hicieran. 

Sean como sean las primeras veces, se quedan para siempre.