Las amigas no se dejan. Los amantes, las amantes, sí. Las relaciones románticas funcionan o se rompen. Son más rígidas. ¿Pero las amistades? Las amistades acompañan. Se pueden distanciar. Pausar durante semanas, meses, años incluso. Pero el vínculo de alguna forma se mantiene. Permanece en la memoria y en el presente como esa puerta difusa que siempre se puede volver a abrir. Esa ventana por la que se puede volver a mirar. ¿Pero cambiarle la cerradura a la puerta? ¿Tapiar la ventana? Pues aunque no se suela hablar de ello, la realidad es que sí, las amistades también se rompen. Las amigas se dejan. Se terminan. Hasta aquí, portazo y para siempre.
Cuando esto sucede, como cuenta Nuria Labari en este pequeño ensayo, es una red que desaparece. Y después toca aprender a caminar con más cuidado. Toca negociar con el vértigo: ya no hay red entre tú y el suelo. Esta es una historia que viaja de la intimidad de dos mujeres a la abstracción y a conceptos universales para tratar de darle vueltas a qué es eso de la amistad y por qué nos llena y nos eleva, y luego nos hace tanto daño cuando acaba.
La autora habla de la dificultad para hablar de ello. Si te deja tu pareja, si te echan del trabajo, si un familiar deja de hablarte, la queja parece que se acepta mejor. El desahogo, las horas de terapia, darle vueltas y vueltas para construir un relato que tenga sentido y amortigüe el golpe: todo se acepta bien. Es un palo, se entiende perfectamente. Pero si te deja una amiga no parece tan serio. De hecho, el mismo verbo, dejar, no termina de encajar con el concepto de la amistad.
Frente a la familia tradicional, que subordina todos los afectos a los vínculos de sangre, cada vez se alzan más voces defendiendo las amistades como relaciones profundamente significativas, verdaderas familias elegidas que conforman nuestra identidad de una forma mucho más libre, profunda y enriquecedora. Desde la pérdida, Nuria Labari defiende la amistad como un plural fértil sin barreras, sin épicas ni obligaciones, imprescindible para la vida. Una amistad ética con el potencial para cambiar el mundo.

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