lunes, 25 de marzo de 2013

CALLE DE LOS LADRONES

A los 17 años, Lajdar se encuentra deambulando por las calles de Tánger, con un ojo morado y el labio partido después de que su padre le sorprendiera "en pecado" con su prima Meryem, sin dinero, sin ropa de abrigo, pero con el suficiente orgullo para saber que no volverá arrastrándose a casa para implorar perdón.
Y ahí empieza la odisea personal de nuestro protagonista, la búsqueda de un futuro incierto que le llevará a convertirse en librero de un enigmático Grupo para la Difusión del Pensamiento Coránico, codearse con islamistas radicales en plena Primavera Árabe, y soñar con un mundo distinto, un mundo que cree entrever en las novelas de detectives en francés que le apasionan y en la costa europea que se adivina más allá del estrecho. El exilio se convierte en la promesa de una vida que no vaya acumulando año tras año tantas pequeñas tragedias, la promesa de una felicidad al lado Judit, esa chica española estudiante de árabe que se convertirá en su razón de arriesgarse para no volver atrás, su faro en la oscuridad.
Lírica, dura, apasionada, tierna, esta novela es una crónica sentimental de la Primavera Árabe y de una Europa inmersa en una crisis de la que no es capaz de salir, una historia de amor y de exilio y de esperanza contra toda adversidad.

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