miércoles, 11 de marzo de 2015

HOMBRES SIN MUJERES

El nuevo libro de Mukarami, publicado en japonés en 2014, se compone de siete relatos largos. Como el título indica, todos tratan sobre la soledad de una serie de personajes masculinos que han perdido el amor de una mujer. Esta soledad los vuelve, de alguna manera, transparentes, les priva de una parte de su identidad, dejan de ser lo que creían ser y algo dentro de ellos muere.

Perder el amor de una mujer que les ha acompañado significa perder "esos momentos especiales que invalidan la realidad, aun estando integrados en ella". Perder el privilegio del estremecimiento de las ilusiones, del temblor de la emoción al entrar en sus cuerpos húmedos, al fundir su ansia y su esperanza en las de ella. Y quedarse con el vacío de una vida que ya nunca se estremece. Corazones huecos, sentimientos que a veces permanecen aletargados durante años, pero que si se pudieran cortar, sangrarían indefinidamente. Pensamientos vagabundos, emociones errando hacia lugares imposibles, heridas que sólo despiertan en noches de lluvia, en la soledad gélida de una habitación de hotel a las dos de la madrugada.

Con cada pérdida, los personajes de este libro se van quedando más vacíos. Se les van desprendiendo ternuras y entusiasmos que ya nunca consiguen recuperar del todo. Pierden peso, se les rompen las sonrisas y se les abren huecos interiores que ya sólo la desconfianza y el miedo pueden llenar.

"Convertirse en un hombre sin mujer es muy sencillo: basta con amar locamente a una mujer y que luego ella se marche a alguna parte". A partir de ese momento, la vida cambia. Cambia el hambre, la sed, las horas de sueño. Cambian las luces nocturnas, el tic tac de los relojes, el gesto de abrir una puerta. Los recuerdos se convierten en la verdadera medida del presente, el referente con el que toda alegría se compara. Y uno acaba convenciéndose de que, vuelva de donde vuelva, nadie será ya el hogar de su regreso.


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